La planificación del entrenamiento – La recuperación y el descanso

Me duelen las rodillas!” – “Así es la vida de un deportista, ponte hielo y mañana estarás bien otra vez.” Semanas después: “Como va el entrenamiento?” – “Mal, me dolían las rodillas y el médico me dio dos semanas de descanso absoluto...!” – “Que pena! Que pasó?” – “No sé, siempre me dolían las rodillas, pero ahora no pude más...!”

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Escrito por : Andreas Müller | Fecha: 2006-08-15 23:00:00- Peru | Comentarios (5)
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LA PLANIFICACIÓN DEL ENTRENAMIENTO
1– La carga en el plan anual.

300 abdominales, 200 planchas, 100 saltos, 50 media-sentadillas, 8 toneladas diarias y 60 km por semana... así calculamos la carga en el entrenamiento. ¿Más fuerte - más exitoso? La respuesta es un claro ...“depende de la planificación!”

Para entrenar con éxito – y eso significa en primer plazo sin lesiones !!! – es necesario tener un plan general con la correcta distribución de carga y recuperación.

Primero de todo hay que aclarar que el termino “carga” se refiere a cualquier tipo de fuerza o movimiento que aplicamos en el deporte. Levantar un brazo sin extra peso consideramos como poca carga mientras levantar un peso de 40kg en la barra de pecho es mas exigente y depende del nivel físico del deportista sería considerado como media o alta carga. Un profesor de educación física tiene que calcular la carga adecuada para sus escolares así como un entrenador o preparador físico calcula la carga para un atleta de alto nivel. Quiero aclarar que en el deporte siempre trabajamos con la palabra “carga” y nadie debe asustarse sólo del término. La carga tiene dos componentes; el volumen y la intensidad:

- El Volumen:

El término “volumen” se refiere a la cantidad de trabajo y lo medimos en tiempo (segundos, minutos o horas de trabajo) o repeticiones (300 abdominales, 200 planchas), pero también por ejemplo en carga acumulada como 24 toneladas en media-sentadillas en una semana o 300km de trote por mes. - La Intensidad:

La “intensidad” como segundo componente de la carga se refiere a la calidad de trabajo y aquí el parámetro principal es el porcentaje de trabajo en relación al rendimiento máximo de un deportista. Levantar una barra de 30kg, para un atleta bien entrenado es poca intensidad, de repente ni 50% de su capacidad máxima, mientras para un joven de 14 años este peso es cerca de su límite, probablemente 90 o 100% de su capacidad máxima. La intensidad también existe en cargas de velocidad; repeticiones de 1000 m en 3 minutos es una intensidad alta para un fondista recreativo pero significa solamente una intensidad mediana para un atleta de top nivel en medio fondo. Es recomendable medirla una vez al mes.

En la planificación del entrenamiento, que puede ser dirigida a una competencia específica o simplemente puede tener el fin de organizar una etapa de mantenimiento de nivel físico como de repente es el caso para muchos de ustedes, “jugamos” con estos dos parámetros – volumen y intensidad.

Normalmente usamos los dos en forma alternando; cuando subimos la intensidad de trabajo, bajamos el volumen y al revéz, cuando subimos con el número de las repeticiones o de las series, entonces bajamos con el peso o la velocidad la intensidad del ejercicio.

En el gráfico 1 vemos en forma simplificada la preparación de un año hacia una competencia especifica en el mes 10. Se comienza con una fase de preparación general, aquí de 4 meses, en cual se entrena mayormente fuerza y resistencia de base, y es parecida en todas las disciplinas deportivas. En este fase se trabaja con alto volumen, con cientos de horas de trote y muchas horas en el gimnasio.

Seguimos en el plan anual con unos 2 meses de preparación especial, el cual se concentra en movimientos típicos para la disciplina o prueba correspondiente; ahora se aumenta la intensidad de los ejercicios y baja el volumen. La tercera etapa la llamamos período pre-competitivo (aquí 3 meses) y está caracterizado por una muy alta intensidad, que ahora llega a su máximo. El entrenamiento en esta fase parece más y más a la competencia real. Se trabaja con simulaciones de la competencia y suficiente tiempo de recuperación para asegurar el máximo nivel de rendimiento – justo cuando es necesario..... en el período competitivo. Durante estas últimas semanas y días solamente es posible ajustar algunos detalles en la parte técnica.

Cada temporada termina con un período de transición, una etapa de recuperación con trotes suaves y mucho tiempo libre también para ganar un poco de distancia mental de la rutina estresante del entrenamiento.

También para un deportista amateur que solamente entrena para mantener su nivel físico y su figura “atlética” el entrenamiento debe ser planificado en una forma organizada. Quizá no tenemos una competencia pero el principio de alternar volumen y intensidad sigue válido para asegurar un entrenamiento efectivo y divertido .

En la próxima edición de atletismo hablamos sobre la importancia del descanso y de la recuperación en la planificación de un entrenamiento exitoso y sano.

Saludos.

Escrito por : Andreas Müller | Fecha: 2005-11-02 14:00:00- Peru | Comentarios (5)
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La Condición en el Deporte 4: La Velocidad.

En los últimos años la velocidad en todos los deportes ha aumentado mucho y en muchas disciplinas la velocidad se ha cristalizado como única forma de superar el oponente. La velocidad es el resultado de un buen nivel físico, especialmente de fuerza y flexibilidad, una técnica perfeccionada y óptimas conexiones neuro-musculares, combinadas con máxima fuerza de voluntad.

Por eso los científicos no están de acuerdo si la velocidad es - como las otras tres condiciones descritas en las revistas anteriores –una “condición pura” que describe un requerimiento para llegar a un cierto rendimiento deportivo, o si la velocidad debería ser considerada como “resultado” de las capacidades fuerza, resistencia y flexibilidad combinados con procesos neuro-musculares, los cuales usualmente llamamos técnica. Bueno, no queremos meternos en discusiones científicas entonces consideramos la velocidad en nuestro modelo como condición, consciente que influyen procesos neuronales en ella.

La velocidad está definida como “la capacidad para reaccionar con la mayor rapidez posible ante de un estimulo y/o ejecutar movimientos acíclicos y cíclicos con la mayor velocidad posible ante resistencias escasas” (Martín, Carl, Lehnertz: 2001).

Para ser más preciso tenemos que estructurar la velocidad en cuatro formas elementares: velocidad de reacción, velocidad de acción, velocidad de frecuencia y resistencia de velocidad.

La velocidad de reacción es definida como “respuesta a través de un estímulo en el más corto tiempo posible”. Con esta definición podemos entender la importancia del sistema neuro-muscular. El atleta tiene que recibir un estímulo (visual, auditivo o táctil), entender el sentido de este estímulo, elegir la más adecuada acción (programa de movimiento) y ejecutar este programa en el más corto tiempo posible.

El entrenamiento de la reacción se hace mediante la coordinación y concentración. Se puede usar por ejemplo juegos con pareja y simples tests de reacción a diferentes formas de estimulo. Para entrenar pura reacción no importa si el movimiento es típico para la disciplina o no. La intención principal es mejorar la parte cerebral y neuronal; más adelante se puede entrenar la reacción con movimientos relacionados al específico deporte como la partida. Así llegamos a la próxima forma elemental:

Velocidad de acción se llama “la capacidad de ejecutar un movimiento específico a-cíclico (partida, despegue, lanzamiento) con la más alta velocidad posible.” En deportes como el tenis o el voleibol ocurren reacciones selectivas y reacciones singulares. Un tenista por ejemplo tiene que elegir si quiere retornar la pelota hacia la izquierda o derecha, o un jugador de voleibol tiene que elegir si recibe la pelota o si la deja para su compañero. En el atletismo los movimientos normalmente son pre-determinados; el objetivo (en el atletismo) es encontrar el movimiento más eficiente y perfeccionarlo para lograr la mejor marca posible. La mejora de la coordinación intermuscular es clave, por eso repetimos el mismo despegue miles de veces para encontrar el perfecto ángulo en el salto largo y partimos en el sprint cientos de veces del bloque de despegue (partidor) para acelerar con nuestros primeros pasos lo más rápido posible.

La velocidad de frecuencia se define como “la capacidad de ejecutar movimientos cíclicos con la más alta velocidad posible.” En esta forma el objetivo es aumentar la capacidad de repetir un programa de movimiento (por ejemplo recobro-tandem-zarpaso-rebote) con la más alta frecuencia posible. Para entrenar ésta forma de velocidad se tiene que mejorar la cooperación entre cerebro, cuerda espinal, los nervios que envían las señales hacía los músculos y por último los músculos que tienen que contraerse y relajarse correctamente.

Los métodos preferidos del entrenamiento de velocidad de acción y velocidad de frecuencia, son repeticiones a velocidades máximas y sub-máximas a bajo volumen así como el entrenamiento interválico.

Si las pausas entre las repeticiones están demasiado cortas puede ocurrir el fenómeno de la “barrera de velocidad”. En este caso el sistema neuro-muscular se ha fijado en una velocidad y no permite frecuencias más altas. Es como una computadora con software vieja. Para romper esta barrera o simplemente para que no ocurra, se usa ejercicios con hiper-velocidad, es decir movimientos que están más rápidos que el cuerpo piensa que puede. Ejemplos son: carreras abajo una colina o ejercicios en los cuales el entrenador jala al atleta detrás de una moto. Así el cuerpo esta forzado a trabajar con más alta frecuencia y experimenta nuevos niveles de velocidad. Después de estos ejercicios los programas motrices otra vez están flexibles y pueden ser mejorados.

Como cuarta forma elementar de la velocidad se define la resistencia de velocidad que describe “la capacidad de ejecutar un movimiento (cíclico) por la máxima duración posible sin bajar la velocidad o frecuencia”. Esta forma de velocidad depende mucho del metabolismo y los procesos energéticos en los músculos. En el entrenamiento por ejemplo se tiene que tratar de acostumbrar las fibras del músculo a altas concentraciones ácido-lácticos para mantener la habilidad del músculo de contraerse y relajarse sin calambres. En un “Fartlek” por ejemplo, alternamos secuencias anaeróbicas con aeróbicas y nunca durante esta sesión de entrenamiento dejamos relajar el músculo completo. Así se aumenta la resistencia a ácido-láctico y se mantiene el funcionamiento del músculo por el más largo tiempo posible.

Para tener el óptimo efecto en el entrenamiento de las primeras tres formas elementales solamente valen los intentos con velocidades sub-máximas y máximas (95% y 100%). Por eso el entrenador tiene que asegurar que las distancias en las repeticiones no sean demasiado largas y las pausas entre las repeticiones sean recuperativas. Intentos a 90% de velocidad no pueden activar las programas rápidos que son necesario para altas velocidades. Para todas las cuatro formas la concentración en los movimientos es sumamente importante. Intentos desconcentrados o con mente cansada no tienen el efecto óptimo y pierden el tiempo.

Y quien de nosotros no conoce la emoción que nos toca cuando en un sprint nuestro cuerpo trabaja como un Ferrari y casi no se siente el contacto con la pista porque en realidad estamos volando – volando en la emoción.

Escrito por : Andreas Müller | Fecha: 2005-05-31 14:00:02- Peru | Comentarios (2)
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