
 La relajación es la capacidad que tiene la persona para encontrar un momento de calma, paz y tranquilidad. Esta capacidad es importante para el restablecimiento de la homeostasis (equilibrio) físico y mental ante diversas situaciones estresantes y/o ansiógenas, que pueden, incluso, llegar a mermar la salud no sólo psicológica sino física.
El saber relajarse en el deporte, como en la vida, es importantísimo. Es el arma más importante y contundente para combatir el estrés, ansiedad y presiones (externas e internas) que generan las competencias. Hay infinidad de formas de relajarse. Podemos mencionar algunas, como un paseo por el parque, la playa, ver una puesta de sol, escuchar el río o el mar, pasando por la risa, hasta técnicas orientales más elaboradas, como son el Yoga, Chi Kung o Tai Chi. Dependiendo de cada uno y/o la circunstancia algunas serán más efectivas que otras, este es un proceso de auto descubrimiento de la persona para ver que es más efectivo para sí mismo.
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 En el deporte, hay toda una serie de miedos: a perder, a lesionarse, a quedar mal, etc., que persiguen y pueden incluso hasta atormentar al deportista. A esos miedos ya conocidos se suma otro, el miedo al triunfo. Sí, aunque muchos no puedan creerlo, existe el miedo al éxito. ¿Por qué el miedo a ganar? Porque trae consigo toda una serie de cambios que muchas veces el deportista puede no estar dispuesto a sobrellevar. Estos cambios incluyen nuevas cargas, presiones y responsabilidades. El éxito trae también consigo cambios sociales, en el entorno, con los amigos, en las relaciones con las mujeres, incluso con la familia y entrenadores. El éxito implica un nuevo estatus, por lo tanto mayor responsabilidad y seriedad en el trabajo, lo que ocasiona incremento de estrés para el atleta. La responsabilidad de volver a demostrar que es bueno o el mejor, teniendo a los demás tratando de vencerlo. Muchas veces es más fácil permanecer en el mismo nivel para mantener la homeostasis (equilibrio) y quedarse en el lugar en que se encuentra para sentirse cómodo considerando que es el lugar que le corresponde, por costumbre. Esto tiene su explicación en raíces inconscientes, aunque también puede darse por aspectos más conscientes.
El miedo a ganar es una situación compleja que se presenta una y otra vez en el deporte y en la vida. Freud ya hablaba de esto hace muchos años en un artículo llamado “Los que fracasan al triunfar”. Esta idea es discutida cuando se plantea, es resistida por el público en general, entrenadores y deportistas. Ellos dicen: “¿Cómo alguien puede tener miedo a ganar? ¡Tendrás miedo a perder, pero a ganar!”
Definición:
“Nikefobia (succes phobia) significa literalmente miedo a la victoria, fenómeno por el cuál el atleta rinde más en entrenamiento que en la competición, falta sistemáticamente a los eventos deportivos más importantes y falla cuando está a punto de conseguir una victoria casi segura.”.
(Tamorri, 2004)
Esta definición nos indica que el deportista o equipos fallan en los momentos importantes de definición, en las situaciones que tienen que demostrar y dar lo mejor de sí, caen, se equivocan, pierden, no rinden adecuadamente o no dan la talla para la situación.
A las personas en general, con algunas excepciones, les cuesta aceptar esta realidad, por eso se tratará de ahondar un poco en este tema que nos parece fascinante. La existencia del miedo al éxito se ha observado en el deporte mundial, pero específicamente en la realidad que nos ha tocado trabajar, es decir, la peruana. Esto sucede desde las etapas formativas, hasta los más altos niveles competitivos. Cuando es el momento de demostrar todo lo que se tiene, la hora de la verdad, cuando debe ser su momento, el deportista se derrumba. Desde nuestra óptica esto ya no tiene que ver sólo con cuestiones personales, sino por la idiosincrasia misma del peruano a quien en general, más allá del ámbito deportivo, tiene miedo al éxito o le cuesta aceptarlo. Siempre observa lo de afuera con admiración, pensando que eso es inalcanzable, sobrevalora lo de afuera y subvalora lo de adentro, lo de su país. Hay problemas de autoestima y de identidad más profundos y arraigados en la sociedad en general, que van más allá del ámbito deportivo. El peruano común, en general, considera que otros pueden hacerlo pero él no, y esto inevitablemente se traslada al deporte. Este pensamiento está muy arraigado en la cultura, sociedad, e inconsciente colectivo del país. En realidad hay un potencial muy rico en diversidad, razas y culturas, pero esto se ve como una debilidad cuando debería verse como una riqueza y potenciarse como una fortaleza. Hasta que el peruano no cambie esa forma de pensar y se convenza de sus capacidades no podrá desarrollar todo su potencial, y en esto se incluye al deporte.
El interés sobre este tema y su investigación nace justamente por situaciones observadas una y otra vez en deportistas y equipos. A continuación daremos algunos ejemplos:
- Un equipo de fútbol juvenil en una serie de dinámicas grupales, en donde se trabajan los miedos, refieren una y otra vez tener la sombra de derrotas en campeonatos anteriores, refiriendo que tienen “miedo a perder”. Ese miedo a perder que relatan es el miedo manifiesto, ese miedo manifiesto esconde un miedo latente que es justamente lo contrario, el miedo a ganar (se descubrió durante el trabajo). No quieren moverse del lugar en donde están, se sienten “cómodos” perdiendo, por lo menos es más cómodo que luchar por la victoria. Es lo que ellos esperan, es lo que los demás esperan... entonces para qué cambiar.
- Un deportista individual profesional refiere que tiene miedo a perder, en realidad su miedo a perder, es lo contrario, el miedo que tiene de ganar porque traería toda una serie de cambios que no quiere asumir, como poner en riesgo la relación con la enamorada, alejarse de la familia, dejar la universidad, entre otros. Entonces, él mismo sabotea la victoria para quedarse donde está.
- En un equipo de fútbol que no puede sostener una victoria de 3 goles de diferencia, regresan los fantasmas: “Para qué ganar, que vendrá con ello, que cosas cambiarán. NO... mejor no... qué estamos haciendo, mejor nos quedamos en donde estamos, qué incertidumbre no saber que podrá venir o suceder. Mucha responsabilidad”. Ese sería un diálogo interno de inconsciente a inconsciente entre los miembros de un equipo que son una colectividad, en el fútbol hay muchos contagios en el equipo y el miedo también se contagia. No es fácil romper con una tradición de derrotas, como en el caso del fútbol peruano, porque esto implica desafiar la historia de los últimos casi 25 años y las creencias mentales fuertemente arraigadas. Implica más profesionalismo, responsabilidad, esfuerzo y sacrificio. “No, mejor nos quedamos donde estamos... tranquilos”. Muchas veces el costo de ganar y las consecuencias de la victoria pueden ser tan grandes para un equipo o persona que simplemente prefiere quedarse donde está, es un balance de costo-beneficio. Hay que recalcar que esto no es necesariamente consciente
- Deportistas que fracasan frecuentemente antes de llegar al éxito se caen sobre el final. No están dispuestos a ser los mejores. Les va bien siendo buenos, pero ser el mejor trae muchos cambios, por este motivo muchos talentos son grandes promesas pero nunca llegan a ser realidades. Se ha observado situaciones de este tipo en deportes como el tenis, atletismo, tabla hawaiana (surf), fútbol, voley, basket, golf, natación, optimist, remo, judo, boxeo, jiu jitsu brasilero y artes marciales mixtas.
Miedo a perder: Si bien existe el miedo a perder, ya que trae la consecuente situación de tristeza, malestar psíquico y demás, es algo con lo que se aprende a vivir, hay incluso ganancias (ganancia secundaria). No es tan fácil lidiar con el éxito, esto trae muchas responsabilidades y consecuencias, que no todos están dispuestos a asumir. El miedo a perder, también existe, pero muchas veces se le confunde con lo contrario: el miedo a ganar. Claro que puede haber una situación real consciente de no querer perder o cometer un error, pero muchas veces en realidad esos miedos manifiestos esconden miedos latentes de no querer ganar. En estas situaciones hay que indagar e investigar para descubrir que es lo que en realidad sucede con el deportista.
¿Por qué el miedo a ganar?:
- Al campeón todos le quieren ganar: “Todos se lo quieren tumbar”, contra él todos van a dar su máximo esfuerzo, dan un poco más, lo que implica una mayor presión sobre él. La frase popular: “Fácil es llegar, lo difícil es mantenerse” indica que cuando se llega al éxito las responsabilidades crecen para lograr mantener el lugar alcanzado y esto implica un mayor esfuerzo que al conseguir el éxito por vez primera.
- Mayor expectativa: El ser campeón, trae consigo una mayor expectativa y mayor demanda de buenos resultados por parte de las demás personas en acontecimientos más complicadas y complejos. Pueden darse situaciones en las cuales la presión aumente y no se sepa manejar el nuevo status. No se tiene el tiempo adecuado para prepararse para los nuevos compromisos.
- Es más cómodo quedarse en el mismo sitio: Es más confortable quedarse donde se está, en la mediocridad, en el término medio, ya que esa inamovilidad brinda tranquilidad. Es lo conocido. Existe otro dicho popular pertinente aquí: “Más vale malo conocido que bueno por conocer”. El deportista ya sabe lo que es perder, conoce sus sensaciones, lo que sucede, y mal que bien sabe como reaccionar y manejarlo. Por el contrario, un resultado positivo será diferente: “¿Qué pasará? ¿Cómo reaccionaré? ¿Quésentiré?... ¡Qué estrés! Mejor me quedo tranquilo donde estoy, acá me va bien”. En este dicho popular (muy conocido en el Perú) hay una directa referencia desde distintos ángulos al miedo a ganar, y esto está en el inconsciente colectivo de las personas que conforman esa sociedad.
- Mayor dinero: El dinero trae consigo una serie de consecuencias, ser personas más buscadas por amigos, desconocidos, mujeres, gente interesada por lo que se tiene y no por lo que se es. En términos generales, ser un blanco de agresiones (robos, asaltos, secuestros, estafas, engaños, etc.).
- Mayores responsabilidades económicas: Asumir mayores gastos en el hogar, al incrementar los ingresos, por lo general, las personas comienzan a consumir más y esto inevitablemente cambia el estilo de vida. En considerables casos, deportistas que vienen de situaciones económicas de pocos recursos, como en deportes como el fútbol o boxeo, tienen que hacerse cargo económicamente ya no sólo de la familia nuclear, sino de la familia extensa e incluso tener que darle apoyo económico a los amigos y al barrio. Se sabe que es difícil decirle que no a los amigos, nunca se quiere quedar mal con ellos y menos con la familia, que pueden llegar a aprovecharse de esto.
- Gente interesada: Implica que gente se acercará como un amigo, pero en realidad habrá intereses de por medio. Al deportista exitoso le costará distinguir quién es su amigo y quién no, quién realmente lo aprecia y tiene buenas intenciones. Gente menos afortunada se les acercará a pedirles y exigirles cosas, como dinero, préstamos o regalos.
- Nuevo status: El nuevo status se da a todo nivel: amical, social, familiar, de pareja, etc. Se pone en una situación asimétrica y vertical con relación a los otros. Por ejemplo: el futbolista que se convierte en el jefe de familia, porque viene de una situación de pocos recursos, de pronto se convierte en el proveedor y todos dentro del hogar comienzan a tratarlo distinto, se convierte en la voz de mando. Luego comienzan las exigencias económicas y las consecuentes presiones que esto trae consigo.
- El éxito es afrodisíaco: Esto implica que tendrán mayores tentaciones con el sexo opuesto, desestabilizando su homeostasis y equilibrio emocional. Puede hacer tambalear su relación de pareja (esté casado o no) ocasionado que se le puedan “subir los humos” a la cabeza, que no pueda manejar las diversas situaciones que se le presentarán, sobre todo con tantos viajes, mujeres que los quieren por lo que representan o tienen y no por lo que son, o que quieren asegurarse un futuro económico a través de un hijo no deseado. Todo esto desequilibrará al atleta, y se sabe que lo que necesita el deportista para rendir bien es justamente tranquilidad. La intranquilidad en la vida personal traerá un pobre desempeño en la vida deportiva. Un futbolista me decía: “Yo se que soy feo, me miro al espejo y me veo feo, pero todas las chicas me dicen que soy lindo”.
- Ego inflado: Es muy fácil caer en la tentación de dejarse llevar por los halagos. El pecho se infla, junto con el ego. Para evitar esto la persona necesita compañías de mucha confianza y que se interesen en él como persona y no como producto de hacer dinero. Todos los deportistas tienen subidas y bajadas, mientras más arriba esté el ego más dolorosa y difícil de manejar será la caída. El atleta debe saber que habrán momentos buenos y malos, por lo que sería recomendable que la humildad sea un aspecto constante en su vida, para combatir esto es importante el apoyo y equilibrio que brinde la familia.
- Menos tiempo con los seres queridos: El éxito puede traer consigo el alejamiento de los seres más queridos. Vivir en otro país o viajar constantemente a entrenar y/o competir. Por ejemplo, en el fútbol se puede vivir en el exterior, en el tenis se tiene que viajar constantemente, irse a jugar a otro país, con otra cultura, otra realidad e incluso otro idioma.
- Diferentes hábitos de vida: Alejarse de los amigos, por tener un ritmo de vida diferente, un trabajo distinto, hábitos de sueño y alimenticios diferentes, trabajo fines de semana, etc. Es decir, dejar de lado un estilo de vida “normal” o convencional (socialmente hablando).
- Marketing y auspicios: Mayores compromisos con los medios, propagandas, declaraciones, entrevistas, fotos, etc. Esto traerá como consecuencia que no se pueda entrenar de la misma manera o que no pueda enfocarse adecuadamente. Mayores exigencias de la prensa, del público, así como mayores censuras y menor comprensión cuando se comentan errores tanto dentro como fuera del ámbito deportivo.
- Fama: El ser asediado por los medios, el tener que estar siempre sonriente, atento a las demandas de otros, el ser la noticia constante, tener a los medios encima buscando la primicia, en el mejor de los casos, y en el peor, el escándalo.
- Soledad: La soledad del que está arriba, el éxito puede traer consigo mucha soledad, ya que no hay otras personas con quién compartir esa experiencia ya que es algo raro y particular.
- Envidia: El éxito inevitablemente genera envida en otros, lo que trae como consecuencia malos deseos hacia la persona y, obviamente, a nadie le gusta sentirse odiado, envidiado o que le deseen el mal.
- Vacío: Muchas veces al conseguirse una meta grande por la que se ha estado luchando buen tiempo la sensación no necesariamente es de felicidad sino de vacío. Se puede producir un sentimiento de tristeza, desorientación porque ya no se tiene el objetivo o la meta por la que se luchaba arduamente cada día, que lo estimulaba cada día a esforzarse cada vez más, lo que en sí mismo ya era satisfactorio.
Beneficios del fracaso:
- Le ofrece al deportista quedarse donde está, sin mayores exabruptos y sobresaltos, brinda estabilidad.
- El lesionarse es una forma de escapar del éxito cuando todas las expectativas están puestas en el deportista. Esta lesión se da por causas psicológicas y no físicas. Lesionándose se escapa de tanta presión y expectativa y así no queda mal con nadie. Es la excusa perfecta y es real. Es igual que cuando el estrés se incrementa aumentan las probabilidades de que ocurran enfermedades (se debilita el sistema inmunológico). De igual manera las lesiones tienen su origen en aspectos mentales, lesión real no psicológica, pero se origina por la mente, esto ya ha sido investigado. Es una excelente forma de escapar cuando el atleta siente que no le dejan salidas, ya lo hemos visto, no pocas veces.
- El perder, también, trae consigo ganancias, lo que se conoce como ganancia secundaria, darle pena a otros, recibir cariño, ternura, protección, cuidado y afecto, convertirse en el “pobrecito”.
Por todo esto es que muchas veces el deportista gana más perdiendo que ganando, es como si hubieran dos fuerzas dentro de él, una que desea ganar y otra que quiere perder. Para mantenerse tranquilo resulta más fácil y cómodo quedarse donde se está en vez de ir en busca de algo nuevo. Buscar el éxito puede implicar mucho esfuerzo y sacrificio y el no conseguirlo y fracasar en el intento traería como consecuencia una pérdida emocional, dejar ir una pequeña parte de sí mismo que tal vez nunca se recupere, traería mucho dolor psíquico. Como consecuencia, para qué correr el riesgo, será mejor evitarlo.
Las fuerzas del inconsciente pueden jugarle una mala pasada al deportista, ya que concientemente puede querer ganar pero las fuerzas internas más profundas sabotearán esos deseos concientes por el éxito, es acá justamente donde hoy en día consideramos que la psicología deportiva tiene mucho que aportar. Es de suma importancia para combatir estas debilidades y permitirle al deportista dar todo de sí, sin temores que saboteen su rendimiento.
* Hay que tomar en consideración que antes de plantear esta hipótesis hay que revisar y analizar otras posibles causas de malos resultados, no todo es miedo a ganar, como la estrategia, táctica, técnica, nivel del rival, unidad del grupo u otros aspectos psicológicas influyentes, entre otras. Nunca se debe caer en el error de psicologizar todo y buscar respuestas sólo en lo mental, de esto debemos ser conscientes los psicólogos del deporte y personas cercanas al mismo.
Vota:  Resumen:
Este artículo trata sobre la importancia de la fortaleza mental en los deportes de competencia. En él se desglosan sus componentes: autoestima, autoconfianza, tolerancia a la frustración, perseverancia, diversión, manejo de las emociones y de los pensamientos. Finalmente, se dan algunos ejemplos de deportistas exitosos con una excelente fortaleza mental.
La fortaleza mental es uno de los requisitos más importantes y necesarios en toda actividad deportiva. Sin esta, difícilmente se podrá hablar de un deportista exitoso a pesar de una buena técnica y preparación física y mas bien se hablará de un deportista promedio o de repente bueno, pero que no llegará más allá o destacará. Este es definitivamente un punto fundamental a trabajar en la preparación psicológica de todo deportista en general, pero sobre todo los que compiten y aún más en los de élite y, a su vez, es una de las más difíciles de lograr.
Es uno de los conceptos más utilizados actualmente por periodistas, comentaristas u otros, sin embargo, es un constructo psicológico mucho más complejo de lo que pudiera imaginarse y es, además, uno de los puntos más difíciles de consolidar para los deportistas. La habilidad mental le puede permitir a un deportista con menores aptitudes y capacidades físicas que su contrincante lograr el triunfo.
“EL CUERPO HACE LO QUE LA MENTE DICE.”
Pero, ¿qué es la fortaleza mental? Esta se conforma de diferentes componentes, como son:
- Autoestima: El deportista debe tener consolidada una buena autoestima, sino cada derrota será vivida y sentida como algo muy doloroso que atenta contra su ego (yo), lo que podrá generar mucha rabia, enojo, cólera, frustración e incluso burnout (fenómeno de saturación por el cual los deportistas pierden la diversión en la práctica deportiva que puede ocasionar el abandono de la misma). Una persona con una adecuada autoestima reconoce su valía pero, también, sus defectos, se quiere tal y como es, aceptando lo bueno y lo malo, sin que esto signifique que no trate de superarlos. Por esto, el deportista debe tener la capacidad de separar su vida personal, llámese amical, familiar, de pareja, etc., de la deportiva. Muchos deportistas ante una derrota sienten que no valen nada en ningún aspecto de su vida y esto no tiene asidero en la realidad, desvalorizándose, ya no sólo como deportista sino como persona, y haciendo que la derrota sea más dolorosa de lo que en realidad es. Sienten mucha presión por los amigos, familiares, etc., sienten que los han decepcionado y a si mismos. Un deportista con una adecuada autoestima sabrá equilibrar las cosas y verlas desde su justa medida, sin engrandecer las victorias y derrotas. Poniendo las cosas en el lugar adecuado, esto significa que su valía como persona no se ve afectada por resultados deportivos, estos se pueden dar o no dar, pero si se hizo lo que se tiene que hacer y se dio el máximo esfuerzo, no hay nada que tenga que reprocharse, se debe seguir por ese camino, hasta que el fruto madure y caiga. Roger Federer actual número 1 del circuito de Tenis ATP, dice que cuando tenía 19 años lloraba cuando veía a sus contemporáneos, Andy Roddick y Lleyton Hewitt (primeros del ranking en esa época) tan alejados de él, pero él siguió trabajando, confiando y perseverando en su trabajo y talento; a los 21 años llegó su explosión, se convirtió y fue reconocido cómo un fenómeno de su deporte, hasta ahora sigue siendo casi imbatible. De haber problemas en esta área se deberá trabajar con un psicólogo especialista.
“ CADA SER HUMANO VALE POR LO QUE ES, NO POR LO QUE TIENE O LOGRA.”
- Autoconfiaza: Este punto en realidad forma parte de la autoestima, pero por motivos didácticos ha sido separada. La confianza en si mismo es vital para cualquier deportista, un deportista con una pobre confianza, nunca podrá rendir su verdadero potencial. Un elemento muy utilizado para alcanzar esto antes de las competencias son los llamados rituales o “cábalas”, la creencia de que un hecho o acción incrementa el rendimiento del atleta es real porque este lo cree así, es un afecto placebo (se cree que algo funciona y esa misma creencia hace que sea así).
La confianza que tenga en sí mismo es determinante en el desempeño deportivo del atleta, esta capacidad debe estar desarrollada de tal manera que no sólo se posea confianza, sino que pueda mantenerla o recuperarla a pesar de lo mal que le esté yendo en la competencia o lo complicado de una situación adversa, debe siempre creer en sí mismo y en sus posibilidades sin importar que tan adversas sean las circunstancias. No hay nada más seguro para incrementar la confianza que los triunfos y para traerla abajo las derrotas, por eso, el deportista debe trazarse pequeñas metas para tener pequeños triunfos diarios.
En el desarrollo de esta habilidad el entrenador cobra gran importancia porque es la persona en la cual el deportista más confía y en quien más cree, por lo que él diga o deje de decir cobrará mucha relevancia. Hay que recordar que se dice mucho no sólo con las palabras sino con los gestos y actitudes y de esto tienen que ser conscientes los entrenadores para tenerlo en cuenta en el trabajo con sus deportistas. De igual manera, esto se tiene que trabajar con el psicólogo, que debe aconsejar y asesorar al entrenador para optimizar el trabajo conjunto y, a su vez, hacerlo por separado con el deportista que no tenga consolidada esta habilidad psicológica o que en un momento determinado de su carrera la vea disminuida.
“UNO ES LO QUE CREE QUE ES.”
- Tolerancia a la frustración: En este punto tiene un valor muy importante la educación que se le ha dado de chico al deportista, mientras más acostumbrado haya estado a que le satisfagan sus caprichos y no se le haya fomentado la autonomía de sus acciones, tendrá menos tolerancia a la frustración y eso se verá, definitivamente, reflejado en su deporte. Esto sólo se podrá cambiar con un buen entrenador, que sea conciente de esto con el apoyo y asesoramiento de un psicólogo deportivo que lo ayude a trabajar el tema con los padres. El tener chicos “engreídos”, caprichosos, acostumbrados a recibir todo sin merecerlo, sólo originará hombres que no se hacen responsables de sus acciones, deportistas que busquen excusas para sus derrotas en vez de asumirlas como propias. Es lo que se conoce en psicología como “locus de control”, el deportista que atribuye sus derrotas o, incluso, victorias a elementos ajenos a él tendrá un “locus de control externo” mientras que el deportista que atribuya sus victorias y derrotas a sí mismo, tendrá un “locus de control interno”, estas personas se hacen responsables de sus éxitos y derrotas lo que les permite trabajar sobre las mismas. No hay deportistas exitosos que no tengan esto, todo buen deportista asume con hidalguía sus victorias y derrotas.
Y saben que de las derrotas es de lo que más se aprende, no las ve como fracasos, sino como aprendizajes, circunstancias que le permiten darse cuenta de los puntos a reforzar o trabajar con más ahínco, tanto en entrenamientos como en competencias y son oportunidades para seguir aprendiendo y avanzando en su deporte.
Jimmy Connors (ex tenista), cuando perdía decía:
“ME FALTÓ TIEMPO PARA APRENDER.”
- Perseverancia: Se debe tener una gran capacidad de perseverancia en el deporte competitivo para soportar largas, duras e intensas sesiones de entrenamiento, privaciones (alimentación, diversión, fiestas, trasnochadas, viajes, estar lejos de los seres queridos etc.) y los sinsabores de la vida competitiva en el deporte, derrotas con las que tiene que lidiar para llegar a la cima, la incertidumbre de si podrá lograr sus objetivos, etc. Una alta capacidad de perseverancia es fundamental para los atletas que desean llegar a lo más alto, los deportistas que tienen esta capacidad intrínsecamente o trabajada adecuadamente con un psicólogo deportivo, pueden perseverar en la lucha por la victoria hasta el último momento, nunca dan nada por perdido, nada está dicho hasta que acaba el partido, la contienda o el evento deportivo, perseveran hasta el final, a pesar del cansancio, fatiga, dolor o cualquier circunstancia que esté en contra de ellos (árbitros, clima, barra, fatiga, etc.).
“UN DEPORTISTA DEBE DAR TODO DE SÍ, ATENDIENDO A LO QUE DEBE HACER.”
- Diversión: La práctica deportiva tiene su origen en la diversión, por eso un pequeño comienza a practicar deporte, porque lo disfruta y eso hace que siga perseverando en el mismo. Esto, muchas veces, comienza a desparecer en las competencias. Es de recalcar como muchos deportistas cuando se les pregunta: ¿Por qué practican su deporte?, se olvidan completamente de lo más importante, que debe ser: “PORQUE ME GUSTA Y LO DISFRUTO”, muchas veces olvidan algo tan básico como esto, porque han caído en un ritmo tan fuerte de competencia y una competitividad tan alta, que ya ni saben por qué lo hacen, sino simplemente lo hacen. Los deportistas exitosos no olvidan esto y es mas, disfrutan más que nada las situaciones difíciles y complicadas, gozan con los momentos extremos, al límite, saben y sienten que estas hacen brotar lo mejor de si, o competir contra los del mayor nivel, eso los hace ser mejores.
Un atleta que no se divierta en su deporte no durará mucho en el circuito competitivo. Se podría decir que las victorias difíciles, con “sangre” o “apretando los dientes” excluyen la diversión, pero, sin embargo, esto no es así, son situaciones ideales y deseadas para muchos equipos o deportistas, justamente estas situaciones son las que más lo motivan, estimulan y divierten porque saben que en eso momentos es cuando mejor rinden. Michael Schumacher dice lo siguiente: "Lo que hago es natural y divertido, esta es la clave de interpretación de lo que me ocurre. Y hacer algo que me gusta me permite ser más competitivo. Mi consejo a los demás es que continúen divirtiéndose y en caso contrario que cambien" (Febrero 25, 2005). Por ejemplo Andre Agassi dice que contra quien más disfrutaba jugar era contra Pete Sampras, se emocionaba muchísimo, ningún jugador lo hacía jugar como él, hacía que se desempeñara en otro nivel, adoraba esas situaciones, mientras otros deportistas podrían enfrentarlo con miedo, él lo hacía feliz, ilusionado, ya que iba a poder desplegar su mejor tenis e iba a llegar a un nivel más alto gracias a su contrincante. Esa es la forma correcta de afrontar las competencias deportivas, como se puede ver, en su mente no está el estrés y la ansiedad por ganar, sino el disfrutar la competencia y ese es el camino correcto para la victoria. La victoria es la consecuencia de disfrutar lo que se hace, es decir, un atleta gana porque se divierte y no como creen algunos, se divierte porque gana.
“EL DEPORTISTA GANA PORQUE SE DIVIERTE.”
- Manejo de las emociones: Esto es muy importante, el deportista no debe permitir que las emociones negativas como el enojo, la frustración o la rabia se apoderen de él, porque, eso, lo único que ocasionará es sacar al deportista de la competencia, consumir sus energías y desenfocarlo o desconcentrarlo de la labor que tiene que realizar. Todo deportista que se deje llevar por sus emociones, verá afectado su desempeño y su concentración. Esto es algo que le sucedía a André Agassi en sus inicios, ya que era un jugador muy temperamental. Es importante controlar los nervios en los momentos críticos y no permitir que aparezcan las emociones negativas, manejarlas, retirarlas y mas bien, se debe buscar y promover las emociones positivas. Esto es algo que muchas veces se les dificulta bastante a los deportistas, pero por suerte hoy en día hay excelentes especialistas y profesionales de la psicología deportiva que trabajan de manera excelente estos aspectos.
“MOLESTARSE SACA DEL JUEGO AL ATLETA.”Vota:
 Para los que nos gusta el fútbol realmente es un placer ver a Zinedine Zidane, en su último mundial y despedida del fútbol, en su mejor forma a puertas del retiro (ya se retiró de su club: Real Madrid y después del mundial se retira de su selección y el fútbol), con la angustia de que cada partido podía ser el último, ya sea por una eliminación francesa, por una segunda tarjeta amarrilla que le impidiera jugar el siguiente partido (se dio en el partido de cuartos contra Brasil y la semifinal contra Portugal), una roja e incluso una lesión (los años no pasan en vano).
Como dijo Jerry Seinfield (productor y actor de la serie más exitosa de todos los tiempos en términos de raiting), hay que retirarse en el mejor momento. Lo mejor es que un deportista decida cuando retirarse y no que el fútbol lo retire. Eso es lo que decidió Zidane, cuando ya lo daban por muerto, que ya no era el de antes, en los dos últimos años en el Real Madrid. A sus 34 años decidió irse por la puerta grande en el escenario número uno del fútbol mundial, esto le dio una gran motivación para afrontarlo de la mejor manera posible, para enfrentarlo como hace ocho años, cuando salió campeón del mundo, con la diferencia de que tenía 26 años, era otro equipo y no era el líder, aunque sí una pieza muy valiosa. Tuvo la disciplina, determinación, confianza, coraje, fe y fortaleza mental, para preparase de la mejor manera física y mental para este mundial, ya que técnicamente que más puede aprender Zizou.
Zinedine Zidane tuvo la valentía y el coraje de decir que él decidía cuando se retiraba, lo quisieron hacer los periodistas españoles, pero no, Zidane decidió cuando se acababa. Estas situaciones alimentan su fuego interior frente a la adversidad y el reto. De igual manera decidió retirarse del Real Madrid antes del mundial metiendo un gol en su último partido.
Los grandes se ven en los momentos difíciles, es en esos momentos en los cuales crece su figura, son los que más disfrutan. Decidió volver a la selección francesa, para llevarla a la clasificación en el momento en que esta parecía esquiva. Apareció en los momentos claves a partir de octavos de final en el mundial, dirigiendo la ofensiva francesa contra España y haciendo un gran tercer gol en ese partido, dirigiendo la batuta del equipo frente a Brasil, poniendo fútbol, marcando los tiempos, dando el pase de gol a T. Henry y asumiendo el liderazgo en el partido contra Portugal y asumiendo la responsabilidad para patear el penal ganador contra Portugal en la semifinal.
Es ahí donde se ve la jerarquía, cualquiera puede jugar bien en los partidos fáciles, los grandes, los que tienen fortaleza mental, como él, aparecen en los momentos más complicados, asumen el liderazgo, sin dejar de lado su humildad, a pesar de su experiencia y lo conseguido en el fútbol, dirige al equipo, enseña el camino y da confianza, mientras se la brindan a sí mismo. La convicción que tiene cuando las cosas le salen le brinda una confianza magistral, mirando al cielo como si una fuerza superior lo tocara. No por nada él es el capitán, eso no es casualidad teniendo a jugadores con grandes características, jerarquía y dotes de líder como Thuram, Vieira o Makelele, teniendo la capacidad para unirlos en función a un objetivo, es un líder que seduce a sus compañeros para subirlos al carro de su visión e ilusión.
¿Pero, cómo es posible que juegue de esa manera en el ocaso de su carrera?
Es posible porque se lo propuso, se trazó una meta, se esforzó por conseguirla y tenía una ventaja sobre el resto, no había un mañana para él, sólo existía el presente, el ahora, lo que lo hacía enfocarse en lo que debía hacer en ese momento porque no habría una nueva oportunidad, no habría más revanchas ni más oportunidades. Esto le dio una convicción impresionante, realmente para él cada partido podía ser el último, entonces no tenía nada para guardarse y eso hacía que disfrutara al máximo cada momento.
¿Qué fue lo que sucedió en la final con Zidane?
Nos aventuramos con una explicación. Hasta acá era un artículo con una tónica distinta, a modo de homenaje a este gran jugador que tantas alegrías nos ha brindado, y aunque debemos recordar que no es la primera vez que sucede, nadie esperaba ese tipo de reacción por parte de él.
- Selección francesa: En el mundial Francia 1998, frente a Arabia Saudita, pisa en el suelo al jugador Faid Amin y es expulsado y suspendido por dos partidos (el último de la primera fase contra Dinamarca y el de octavos de final frente a Paraguay).
- Juventus: Jugando la Champions League, se jugaba la clasificación contra el Hamburgo, la Juventus perdía 3 - 1, le dio una cabezazo a Kientz, siendo expulsado y suspendido por cinco partidos, tuvo que cumplir la sanción al pasar al Real Madrid.
- Real Madrid: En un partido pateó por detrás a Djalminha y en otro partido le metió un manotazo en la cara a Quique Álvarez, por ambos partidos fue expulsado.
Si bien no es un jugador violento, sí ha tenido algunas reacciones violentas en su carrera. Entendemos que la raíz de todo esto es la presión y frustración.
Presión: Esta comenzó antes de jugarse el partido. Se habló mucho, los italianos metían presión a Francia diciendo que eran los favoritos, que Zidane era un genio y que todo pasaba por controlarlo a él, esto incrementaba la presión sobre Francia y podría traer celos dentro del grupo. Mientras que Zidane se metía en su burbuja, no declaraba y estas conductas eran defendidas por el entrenador francés, ya que él nunca ha sido un jugador que se sienta cómodo con los medios y estaba preparándose para la final, había nerviosismo. Desde antes de comenzar el partido se le veía tenso, no saludó a su ex entrenador de la Juventus (Marcelo Lippi) ni a sus ex compañeros, y con las justas saludó en el intercambio de banderines al capitán Italiano Cannavaro, haciéndole un desplante ya que este lo quiso abrazar y estuvo receptivo y sonriente a diferencia del capitán francés que estaba bastante serio, ensimismado y distante. Probablemente sabiendo lo que se venía por parte de ellos. Cuando mete el penal no festeja mucho, seguía intranquilo. Incluso no estaba muy confiado, ya que refiere que el penal, estilo Panenka, lo realizó así por miedo a lanzarlo como habitualmente lo hacía y que Buffón lo atajara. En todo momento se le notaba presionado, tenso, en el primer tiempo no se soltaba, tenía una fuerte marca, ya en el segundo tiempo logra despercudirse un poco de la marca y mejora bastante y así lo hace Francia a diferencia del primer tiempo en el cual después del penal tuvieron que soportar la intensa presión italiana.
Frustración: Porque no entró una pelota que sería clave para la victoria francesa, una jugada que comienza él y llega para cabecear que saca magistralmente Bufón en el suplementario, porque sale Rybery con su potencia por cambio, porque se lesiona su lugarteniente o mano derecha Vieira, porque sale por cansancio Henry, porque sufre un fuerte golpe en el hombro que hace que pida su cambio para luego recobrar el ánimo y decidir quedarse. Porque corría el tiempo y no podía poner a Francia arriba en el marcador. Y finalmente sabiendo estas circunstancias y conociéndolo muy bien en sus fortalezas y debilidades su ex entrenador y ex compañeros de la Juventus de Turín, tocar la vena más sensible, porque una cosa es el insulto que no toca fibras sensibles o íntimas y otra es el insulto del que sabe a dónde apuntar porque ahí va a hacer daño, los italianos conocían el talón de aquiles de Zidane, ahí apuntaron y dieron en el blanco. El encargado fue Materazzi, que lo jalaba, pellizcaba y le hablaba. Frustración porque quería retirarse campeón y no podía.
Pero qué fue lo le dijo Materazzi, hay varias hipótesis:
- Primera versión: Que le dijo terrorista islámico, es descendiente de inmigrantes argelinos (Smail y Malika) y al parecer además tuvo una infancia dura en Francia.
- Segunda versión: Insultaron a su esposa y a su hija.
- Tercera versión: Que le echaron bastante éter en el hombro golpeado y que el inhalarlo genera descontrol, impulsividad y agresividad.
- Tercera versión: Insultaron a su madre y a su hermana (Lila, única hermana de 36 años, además tiene tres hermanos varones: Djamel, Farid y Nourredine). Esta última por la información obtenida parece la más cercana a la verdad. Pero esto no debería pasar de mero trámite del insulto típico dentro de un campo de fútbol. Pero por lo mencionado anteriormente sobre la presión y frustración, él simplemente explotó. En Brasil, la cadena de televisión brasileña Globo consultó varios especialistas sordomudos de lectura de labios que concluyeron que Materazzi dijo, hasta en dos oportunidades, a la hermana de Zidane "prostituta" y también lo insultó a él. Esto a su vez, fue aseverado por el técnico brasileño Carlos Alberto Parreira.
Zidane: "Entonces él me dijo palabras muy duras que repitió varias veces, palabras que me afectaron mucho sobre mi hermana y mi madre. Palabras que a veces son más duras que los gestos. Es algo que, en cualquier caso, se hace muy rápidamente. Son palabras que me afectan en lo más profundo. Eran cosas muy personales, que afectan a mi madre y a mi hermana. Fueron palabras muy duras, repetidas varias veces. El pronunció palabras insultantes sobre mi madre y mi hermana. Traté de no escucharlo pero siguió repitiéndolas. Las escuchas una vez e intentas pasar. Eso es lo que hago porque de hecho me voy. Las escuchas dos veces, y después una tercera vez...".
"él me tiraba de la camiseta y yo le dije que parara y que si la quería que esperara al final del partido. No puedo lamentar mi gesto ya que eso querría decir que él tenía razón al decir todo eso. No puedo, no puedo, no puedo decir eso. Y no, no tiene razón para decir lo que dijo. No basta con sancionar siempre la reacción. Ya basta con sancionar siempre la reacción. Lo que deseo decir es que se habla siempre de la reacción, que es inevitablemente castigable y se debe castigar. Si no hay provocación, no puede haber una reacción. Es necesario sancionar al verdadero culpable, y el culpable, es él, el que provoca. ¿Es que creen, ustedes, que en una final de la Copa del Mundo, cuando estoy a diez minutos del final de mi carrera, yo voy a hacer un gesto como ese porque eso me causa placer?". Concluyó diciendo que prefiere recibir un puñete que escuchar ciertos insultos.
* No hay que olvidar que Zidane siempre ha sido bastante reservado con su vida personal, que la ha protegido de los medios y nunca ha sido fanático de los mismos, siempre le ha gustado jugar al fútbol pero no tanto todo lo que esto trae consigo, como la fama, exposición a los medios, asedio a su familia, entre otros, mientras que pueden haber otros futbolistas, como por ejemplo David Beckham, que son muy buenos manejando estas situaciones e incluso las disfrutan y le sacan el máximo provecho, pero ese no es su caso, simplemente lo que le gusta es jugar al fútbol. En una entrevista post mundial recuerda el efecto que tuvieron comentarios de la prensa española en su familia: "Sobre todo por el efecto que tienen en los que me rodean, pero hay que aceptar las críticas, si son en un marco deportivo".
Con esto no tratamos de defender a este gran jugador sino tratamos de entender esta reacción y el porqué de su error. Es de utilidad entender esto para trabajarlo con los futbolistas y deportistas en general, y llegar a una conclusión elemental en el fútbol, el deporte y la vida: "el que se pica pierde". Una final es algo muy especial, dónde hay mucho nervio, tensión, presión, intereses, se juega mucho en una y muchas veces la ética deportiva y el pacto de caballeros, lamentablemente, se dejan de lado. Como hemos venido mencionando en el presente artículo Zidane era el líder del grupo, pero su frustración, cólera, rabia lo ganaron, no supo controlar sus emociones, falló su inteligencia emocional cuando más la necesitaba. Sucede y como pueden ver le pasa hasta los mejores, esto es un área en que la psicología deportiva tiene mucho que aportar para que no sucedan estas situaciones, ya que ante estos errores no sólo pierde Zidane, sino su equipo y por último su país, perdió la noción en ese instante de que había algo más grande, más importante que él, que luchaba por un fin superior a los personales, el bien común, el título mundial.
El excelente liderazgo que venía teniendo en el mundial falló en el momento clave, claro que esto fue trabajado y aprovechado por los italianos, pero se debía prevenir y trabajarlo antes.
Doménech: "Sentimos su falta en los últimos minutos. Eso pesó mucho en la balanza. Es una pena". El entrenador francés reconoce la ausencia de liderazgo tras su salida y como esto quebró el espíritu del grupo.
Zidane le falló al sistema francés, a la selección porque priorizó su sistema familiar al grupo de la selección, es decir puso antes su "yo" al "nosotros" que significaba la selección francesa, fue más importante para él, en ese momento, mas no en todo el campeonato, defender su honor y el de su familia en vez de sacrificarse por el grupo. Claro que después se arrepintió y pidió disculpas a sus compañeros en el camerino pero ya era muy tarde. Se tuvo que ir dejó a un equipo sin su líder y se quedaron perdidos, desolados para finalmente perder por penales.
Zidane:"Me disculpo ante los niños que lo vieron.. "Mi gesto no es perdonable (...) Por supuesto que no es un gesto a imitar. Tengo que decirlo alto y claro porque fue visto por dos o tres mil millones de telespectadores y millones y millones de niños lo observaron. Inevitablemente me disculpo ante ellos y también ante las personas y los profesores que están allí para educar a esos niños y mostrarles las cosas que deben y no deben hacer".
A pesar de todo esto Zinedine Zidane fue nombrado MEJOR JUGADOR:
BALÓN DE ORO DEL MUNDIAL ALEMANIA 2006
Ver articulo completo.Vota:  La creatividad siempre ha sido un elemento que ha marcado la diferencia, ya sea en las culturas antiguas, como son los griegos, romanos, incas, aztecas, entre otros, hasta nuestros tiempos. Los más exitosos profesionales son creativos, ya sean arquitectos, abogados, gerentes, etc. La creatividad no es exclusiva de los artistas (literatos, pintores, músicos, etc.).
El deporte no es de ninguna manera ajeno a esto, la creatividad es un elemento indispensable en él, es además en general, un bien muy apreciado, que no se sabe cuándo va a aparecer, es como la inspiración del artista. Análogamente nos permitimos afirmar (sin querer ofender a nadie) que, un músico que escribe una canción, la Novena Sinfonía de Beethoven o las Cuatro Estaciones de Vivaldi, no difieren en nada con la creatividad de Diego Armando Maradona para conseguir el segundo gol contra los ingleses en el mundial de México 1986.
Si bien es cierto que son momentos de especial inspiración, lo que sí puede hacerse es dotar al deportista de todas las condiciones para que sea más probable que esta creatividad se dé, de manera natural, ya que lamentablemente no se puede forzar. A su vez, se pueden flexibilizar pensamientos rígidos para incrementar la creatividad, a través de ejercicios, para lograr la flexibilidad cognitiva o de pensamiento.
La creatividad se relaciona con la flexibilidad, originalidad y fluidez, a su vez, con el pensamiento divergente, este es un aspecto esencial de la misma, ya que es la que permite aportar soluciones diferentes y creativas a situaciones nuevas, imprevistas y/o complicadas. Esta forma de pensar permite no tener tan solo una respuesta sino toda una gama de posibilidades ante una misma situación.
Este tipo de pensamiento también se da en los estados de ensoñación, en donde se está en el nivel de pensamiento alfa (1), donde los límites y los parámetros se minimizan, por lo tanto se puede fomentar y trabajar de excelente forma mediante la visualización (2).
Los deportes son juegos reglados, cuando uno juega de niño la creatividad es indispensable. Cuando se practican juegos de mayores, que son los deportes, no se debe dejar de lado la creatividad y la capacidad lúdica, los deportes siendo juegos reglados deben servir para divertir y recrear, ya que para eso han sido construidos y esa es su finalidad, a mayor creatividad mayor diversión y para hacer más probable que aparezca la creatividad se debe tener un adecuado estado de relajación y un buen manejo emocional.
Los deportistas más exitosos son sumamente creativos y el deporte llega a convertirse en un arte. Bueno, no por nada millones de personas los ven, porque son bellos y siempre esperamos esos momentos mágicos de inspiración y creatividad, tan sublimes. El hincha puede pasarse horas viendo deportes aburridos sólo por esperar ese momento de inspiración que apenas dura unos segundos, es el momento del clímax, cuando nace la inspiración del atleta y su magia.
(1) Estado mental ideal para que el ser humano tome decisiones o resuelve problemas, ya que permite pensar con mayor claridad, calma, concentración y energía.
(2) “Los atletas exitosos tienen invariablemente habilidades bien desarrolladas sobre el control de la visualización de imágenes. Pueden pensar en imágenes en vez de palabras y pueden controlar la afluencia de sus cuadros e imágenes mentales en direcciones positivas y constructivas. El buen rendimiento en el deporte requiere de un atleta la capacidad de moverse de un estilo de pensamiento altamente racional, lógico y deliberado a uno mucho más espontáneo, libre e instintivo. La práctica de la visualización e imaginación antes y durante los rendimientos ayuda a facilitar esta capacidad. La visualización es una de las estrategias de entrenamiento mental más poderosa que se ha descubierto hasta ahora para traducir los deseos mentales en un rendimiento físico. El secreto está en el hecho de que el sistema nervioso central es incapaz de diferenciar entre una visualización muy vívida y un acontecimiento real. Entonces, cuánto más vívida, detallada y real sea la visualización, más poderoso será el efecto. La habilidad de pensar en imágenes en vez de palabras, de controlar la corriente de imágenes en direcciones positivas y de visualizar vívidamente y en gran detalle, se mejora seguramente con la práctica. Es una habilidad mental esencial en el área de rendimiento”.
Loher (1987)
¿La creatividad es algo que viene con la persona o se puede trabajar, cómo aspectos técnicos y/o físicos? Unos son altos, otros flacos, otros más fuertes o flexibles de manera natural, es igual con la creatividad y otros aspectos mentales. Sin embargo, esto no significa que no se pueda y deba trabajar. El talento natural debe trabajarse y cultivarse para mejorarlo. Si falta algo se puede trabajar, si se suma el talento con el trabajo serio y disciplinado se obtiene un fuera de serie en el deporte. Es imprescindible en el mundo deportivo de élite la flexibilidad de pensamiento para fluir con naturalidad en las competencias, tomando decisiones rápidas y precisas ante los problemas imprevistos, rindiendo en el mejor nivel posible, un juego rígido, monótono, avisado y/o predecible, será fácil de contrarrestar. Un deportista sin creatividad, será previsible, por lo que los resultados no lo acompañarán, lo que lo llevará a un seguro alejamiento de las competencias o incluso el deporte.
Para hacer más probable la aparición de la creatividad el deportista tiene que estar suelto, relajado, no puede estar tenso, nervioso y/o rígido, para eso debe tener un adecuado manejo de técnicas de relajación y/o respiración (Yoga, Tai Chi, Chi Kung, por mencionar algunos).
“Frente a la ansiedad, el deportista se bloquea mentalmente y comienza a recurrir a los mismos defectos que tenía antes de la formación”.
Caravedo (2005)
Esta cita del psicólogo deportivo peruano Leopoldo Caravedo nos indica claramente la importancia del manejo de la ansiedad en los deportistas durante las competencias y entrenamientos (aunque siempre es más fácil que se dé esto en los entrenamientos, por la ausencia de las presiones que traen consigo las competencias), ya que la ansiedad, estrés, miedos, pensamientos irracionales y/o negativos son los principales enemigos de la creatividad y la ansiedad es el pilar más importante de toda una serie de consecuencias mentales que pueden llegar a ser sumamente desfavorables para el deportista. La ansiedad, a su vez, lleva al deportista a cometer los mismos errores que tenía antes de las correcciones técnicas y la posterior interiorización de la técnica adecuada, es decir la automatización de los movimientos, ya que los recursos que tenía desparecen por el bloqueo mental con lo que únicamente le queda recurrir a lo que sabía antes y el resultado, como se imaginarán, puede llegar a niveles catastróficos. La ansiedad es el enemigo número uno de la creatividad, la ansiedad lleva al miedo, el miedo lleva los pensamientos negativos y/o irracionales, así se da un círculo vicioso y se convierte en una “bola de nieve” que va creciendo más y más si el deportista o el equipo no tienen los recursos adecuados para lidiar con esta situación. Esto es muy importante trabajarlo con un psicólogo del deporte.
Un atleta ansioso, nervioso o rígido no podrá permitir que su creatividad fluya, sino todo lo contrario, esta se quedará encerrado, encapsulado e imposibilitado de salir, lo que ocasionará un pobre desempeño. El atleta debe estar con la mente abierta y despejada para permitir que la creatividad aparezca cuando tiene que aparecer, sin forzarla, porque mientras más ganas y esfuerzo ponga el deportista para que esta se dé, más difícil será que aparezca, parece contradictorio pero querer forzar su aparición sólo hará más improbable que suceda.. Lo paradójico de las habilidades mentales es que mientras más consciente se sea de estas, más difícil será que se den y, mas bien, deben aparecer sin que el deportista se percate de que sucede en el momento en que se da, es decir debe automatizarse como la habilidad física o el gesto técnico.
En los deportes se aprende las técnicas primero, debiendo llegarse a un nivel en que salgan de manera natural, fluyan con el estilo personal del deportista y pueda sacar todo su potencial. Como en las artes marciales, en el deporte se debe “aprender para desaprender”, una vez aprendida la técnica, se debe dejar de pensar en ella para que fluya el talento y la creatividad, desarrollándose el estilo personal del atleta, pero para que esto se dé, primero debe automatizarse el movimiento y luego como dice la sabiduría de las artistas marciales “debe vaciarse la mente”. Una vez que el movimiento técnico se ha aprendido, este se interioriza y pasa a ser un movimiento natural de la persona y se fusiona con el estilo personal, así como su conformación y constitución física. Si al atleta, que ya tiene la técnica interiorizada, se le pregunta como lo hace tendrá que detenerse un momento para ponerse a pensar en cómo lo realiza, ya que se ha convertido en un movimiento natural para él e incluso si se le pregunta esto antes de entrar a la competencia pueden ponerlo en problemas, ya que tratará de hacer conciente algo que ya no es consciente y que se produce de forma natural en él, lo que podría originarle una desorganización mental a la hora de entrar a la competencia.
En el deporte encontramos grandes ejemplos de creatividad, en el tenis con Roger Federer o Andre Agassi, en el básquet Michael Jordan, en el fútbol de ahora con Zinedine Zidane o Ronaldinho Gaúcho y antes con Diego Armando Maradona, Edson Arantes do Nascimento “Pelé” o Johan Cruyff, en la tabla hawaiana (Surf) con Kelly Slater, Andy Irons o Sofía Mulanovich y en el Jiu Jitsu Brasilero con Jean Jacques Machado, por mencionar solo algunos deportistas muy sonados y reconocidos internacionalmente.
Por ejemplo: Sofía Mulanovich presenta flexibilidad de pensamiento para poder reaccionar con facilidad antes situaciones inesperadas, fluyendo con naturalidad en las olas, tomando decisiones rápidas y acertadas. La tabla hawaiana (Surf) es un arte, las maniobras más bellas son las que más puntajes dan por lo que el más creativo, el que realice los movimientos más radicales y bellos será el vencedor y esa fue Sofía en el 2004.
La flexibilidad cognitiva o de pensamiento es algo que se debe promover en los deportistas desde pequeños, en edades formativas. Esta responsabilidad debe ser compartida por padres, profesores, maestros, psicólogos y/o entrenadores, esta se asocia con la diversión que es la esencia de cualquier actividad que genere placer y el deporte no puede ser la excepción.
Referencias:
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- Caravedo Molinari, L. (2005). Ponencia: El aporte del Deporte y el fútbol en el desarrollo personal, aproximaciones al mundo emocional de los niños y adolescentes. Lima: Videna.
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- Cleary, T., recopilador (1998). Antología Zen: Cien Historias de Iluminación. Madrid: Arca de Sabiduría (EDAF).
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